Primer pistacho tostado a mano con una ligera capa de azúcar integral de caña, una pizca de sal y un toque de pimentón dulce de la Vera.
Una vez tostado con la mezcla especial, se le añade chocolate negro belga sin lactosa (mínimo 60% cacao), realizando una lenta y delicada cobertura (durante más de dos horas) hasta conseguir un acabado perfecto.
Simplemente delicioso.