Elaborado con tomates frescos recolectados en su punto de madurez, asados y pelados a mano.
El horneado le otorga un sabor especial y único en el mercado.
Otros productos similares en el mercado parten de 800 gramos de tomates para producir el tarro. Caprichos del Paladar emplea 1800 gramos de tomates. Esto hace que se concentre el sabor y las propiedades.
Sin colorantes ni conservantes.