La corteza está naturalmente enmohecida. La textura es compacta y ligeramente húmeda y la pasta es de color marfil. El sabor de La Chivita es intenso, desarrollado, ligeramente ácido y picante y duradero en boca. El aroma es igualmente fuerte y penetrante.
En tablas de queso, debe tomarse al final por su persistente sabor, antes de los quesos azules. La Chivita se combina con todo tipo de vinos blancos y tintos con cuerpo, especialmente Ribera del Duero D.O.P. y Toro D.O.P., sidra local y cervezas de alta fermentación, así como cervezas tostadas y negras.
VALOR NUTRICIONAL POR 100G:
Valor energético 499,93kcal/2091,71kj
Grasas totales 42,85g
de las cuales saturadas 28,57g
Hidratos de carbono 3,57g
de los cuales azúcares 0,5g
Proteínas 25g
Sal 2,33g